El Ayuntamiento de Calp cuenta ya con el proyecto para la renaturalización de los barrancos del Quisi y del Pou Roig en sus tramos urbanos. Se trata de una iniciativa muy deseada por el actual equipo de gobierno con la que se pretende eliminar las especies invasoras, aumentar la biodiversidad de estos espacios así como de reducir el riesgo de inundaciones.
El estudio, elaborado por las empresas Calco Territorio y Urbanismo y Biodiversity Node, se centra en los tramos urbanos de ambos barrancos, que son competencia del Ayuntamiento de Calp, 786 metros en el caso del Pou Roig y 889 metros en el caso del barranc del Quisi.
Para elaborar este proyecto se ha realizado un mapeo de las zonas de crecimiento de las especies invasoras, concretamente de Arundo donax o caña común, que ocupa más de 10.000 metros cuadrados en estos barrancos. El estudio resalta que la proliferación de esta planta, que se reproduce con gran facilidad, provoca el desplazamiento de la vegetación autóctona, empobrece los ecosistemas, además de favorecer el taponamiento de zonas de drenaje en caso de grandes avenidas de agua. Precisamente en un episodio de estas características perdió la vida en acto de servicio el agente de la Policía Local Juan Manuel Policarpo Moll en septiembre de 2022
Por este motivo, la iniciativa plantea la necesidad de utilizar métodos específicos de erradicación de la caña: por un lado, mediante el cribado con retroexcavadoras que permite separar los rizomas de la planta y se eliminan en contenedores especializados para evitar cualquier posible rebrote, método que se utilizaría en el lecho de los barrancos; y, por otro lado, mediante la solarización, técnica más adecuada para los márgenes y que consistiría en cubrirlos con lonas negras con las que se alcanza una elevada temperatura, la cual permitiría matar la raíz de la planta. El objetivo es recuperar, de esta manera y de forma progresiva, el estado natural de los cauces y aumentar su capacidad para absorber y conducir las aguas en situaciones de fuertes precipitaciones.
Eliminada esta especie exótica, a continuación, el proyecto prevé la plantación en los barrancos de especies autóctonas propias de los ecosistemas mediterráneos, medida que resulta fundamental para evitar la proliferación y rebrote de especies invasoras. El trabajo contempla la creación de unos deflectores, estructuras transversales de piedra de gran tamaño que se instalarán en algunos tramos del cauce. Estos elementos permitirán retener sedimentos durante los períodos de caudal medio y bajo, favoreciendo la regeneración natural y la colonización del cauce por especies vegetales autóctonas. Se plantea la plantación de arbustos flexibles como los tarayes, sauzgatillos y juncos.
Así mismo, este estudio contempla la recuperación del parque de la Saleta, un parque municipal de 16.000 metros cuadrados situado en la zona norte del barranc del Quisi, que se concebirá como un balcón con vistas a la Serra d’Oltà. El proyecto incluye retranquear el muro del barranco en esta zona de manera que la anchura del cauce se amplíe en cinco metros, así como la construcción de un talud de escollera. Esta nueva escollera incorporará también vegetación adaptada al entorno rocoso de ribera, como el romero, tomillo o la lavanda, entre otros, así como en la zona del parque propiamente dicho en la que se crearán zonas ajardinadas con este tipo de arbustos. También se prevé instalar equipamientos lúdicos y deportivos para todas las edades. Los caminos que se creen en el parque se realizarán con pavimento permeable y drenante para permitir la infiltración de agua en el caso de inundaciones.
Se trata de un proyecto de gran envergadura de un coste estimado de 1,6 millones de euros y que supondrá varios años de ejecución.
“Con este proyecto pretendemos mejorar la capacidad de respuesta de los barrancos ante episodios de lluvias intensas así como recuperar ambientalmente un espacio natural de gran valor para el municipio. No se trata únicamente de retirar la caña invasora y restaurar el cauce, sino de devolver a este entorno sus características naturales, favorecer la biodiversidad y crear un corredor verde que pueda convertirse en un espacio de disfrute para la ciudadanía”, ha señalado el concejal de Medio Ambiente Pere Moll.

